viernes, 6 de julio de 2012

Mi debut como liebre

En estas semanas de pocas emociones siempre surgen anécdotas en el parque habitual que sirven para darle un poco de vidilla a mis aventuras runneriles.

Hace un par de semanas, dando vueltas por la tierra del Parque Romano, un corredor anónimo se situó a mi altura y decidió hacer tres vueltas pegadito codo con codo a un servidor, puede que le sonara mi cara por el blog, pero fuera por lo que fuera decidió acompañarme un buen rato sin intercambiar conmigo ni una palabra.  No es que fuera más o menos a mi ritmo y por ello rodáramos juntos, es que iba literalmente pegado a mi, siempre a mi misma altura y nunca separado más de 20 centímetros de mi brazo. Pasados unos minutos me empezó a resultar algo incómoda la situación y decidí aflojar la marcha pero el amigo también aflojaba, luego subía el ritmo y el amigo también subía, así hasta que a la tercera vuelta se aburrió o se cansó y dió por finalizado el jueguecito.

Jueves 5 de Julio, 7:30 de la tarde. 1 horita de rodaje tranquilo por mi recinto lúdico-deportivo habitual. Me enchufo a mi mp3 y voy dando vueltas a ritmo constante sobre 5:20 x Km. Saludo a alguna cara conocida y va pasando el rato, voy trotando a un par de metros de la cuerda del parque para no entorpecer a los galgos ni tener que estar continuamente haciendo eses para adelantar a los joggers y paseantes. Cuando llevo unas 6 ó 7 vueltas, al llegar a un giro miro levemente hacia atrás y veo que tengo un corredor pegado a la espalda. Oigo sus pasos entre canción y canción e intuyo que va de color naranja. Sigo a mi ritmo, otro giro, y sigue ahí pegado, tanto que apenas le veo por el rabillo del ojo, pero sigue ahí. Voy subiendo ligeramente el ritmo poco a poco, 5:15...5:10....mi amigo de naranja no se inmuta y sigue pegado a mi estela cual etíope. Aflojo un poco el ritmo a ver si me adelanta pero ni se inmuta continua un par de metros tras de mi pisando siempre por donde yo piso. Parece que hoy me toca hacer de liebre. Como me quedan tres vueltas decido hacerlos en progresivo para ver hasta donde llega mi acompañante...5:00, 4:55, 4:50...nada cambia...llego al último kilómetro y animado por el sonido de La Funcionaria Asesina de Alaska y Dinarama...doy un último acelerón, que mi cliente aguantó sin problemas y poco antes de terminar freno bastante para relajar las piernas y las pulsasiones...por fin, tras varios kilómetros le veo la cara a mi follower...parece que tuvo bastante con mi ritmo porque apenas 200 metros después de terminar mi entreno, él también acaba el suyo.
No tengo ni idea de quién era, y tampoco era el mismo runner que me acompañó días antes, pero seguro que pasó un rato entretenido persiguiéndome por el parque...yo al menos sí que me divertí.

Para conocer algo más a las liebres pueden consultar la siguiente entrada de Gonzalo...me encontré con ella buscando alguna foto con la que ilustrar mis palabras...definitivamente, su blog es una de las mejores fuentes de información de la red.

Pueden comenzar los chistes sobre mi degenerado "gusto" musical en .....3......2......1.......

13 comentarios:

  1. Ja, ja, ja, me lo estoy imaginando y me estoy descojonando aquí en mi casa.

    El primero era un stalker, un tipo de estos que persigue famosos. Este tenía algún tipo de afectación mental para hacer eso. Seguro que se cree un tipo simpático y con gancho.

    Yo a veces he cogido alguna referencia para que me ayude a tirar en las series, pero poco rato. Yo a estos que van de graciosos les metía un cambio de ritmo progresivo y los dejaba con la lengua fuera.

    Ah, y una última cosa. Un corredor de verdad que ame este deporte no hace estas gilipolleces de estar 3 km hombro con hombro.

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  2. Ya que lo pides, lo has puesto a huevo:
    Pancho, seguro que era un inspector de la sgae al que Alaska se quejó de que era verdad que había una persona en Las Palmas que escuchaba "La funcionaria asesina" para cobrar sus derechos, y ante su incredulidad tuvo que ir a comprobarlo personalmente pegado a tu oreja, jeje. Un abrazo.

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  3. Jajajaja entre la fuente para perros y los elementos que entrenan por allí, tus entrenos son de lo más entretenidos!!!! saludos!

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  4. Pues sí, Pancho, corredores de este perfil, haberlos haylos, como las meigas.

    En el verano de 2010, los veteranos tuvimos un campeonato en Ljubljana (Hungría). Los italianos siempre han sido sucios en esto de las competiciones, como se sabe por el resto de deportes profesionales y televisados. Uno de ellos se me pegó tanto, tanto, que terminó quitándome la zapatilla. En una calle ancha de dos carriles (20 kms marcha en ruta), si yo iba para la izquierda, él hacía lo propio. Si yo aflojaba él también. Si tiraba fuerte, él aguantaba. Vamos, como lo de Luis Enrique y Tassotti en el mundial de futbol de EEUU 1994.

    Aquí, en "plaza", también he tenido mis anécdotas. He llegado al martín freire, a alguna prueba federada en pista, directo desde el trabajo y levantado desde las cuatro de la mañana. Entro y allí están esperándome, los veinteañeros, recién levantaditos de la cama, los "ninis", esperando que el pureta de 40 años les haga la carrera y les lleve a sus marcas personales simplemente chupando rueda. Ahora ya no me pasa, simplemente porque los tengo advertidos. Las marcas hay que ganárselas, como hombres, con dos cojones.

    Como dice Gonzalo, un atleta de verdad no hace eso. Personalmente, me inspiran tanto respeto los demás que (a excepción de los picáos-chulos a los que les jode que un tío marchando pueda ir con ellos en una media maratón y se pasan el rato esprintando y desfondándose como una goma), para adelantar a alguien ya al final, cuando se va jodido y esto afecta anímicamente, me voy al otro extremo de la acera, para hacerlo con cierto disimulo.

    Igual que, para que haya mundo debe haber mundistas, para que haya atletismo debe haber atletas, de todos los gustos y colores.

    Dicen que tenemos que hacer un ejercicio de tolerancia y aceptarlos como son.

    Y a mí, quién me acepta?

    Un abrazo!

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  5. (no estoy de acuerdo con algunos comentarios) A nadie nos gusta que vaya un tío detrás tuya y a la vez escuchando su respiración, pero yo en el fondo no lo veo mal, siempre y cuando al que se coja de liebre acepte el reto, yo por ejemplo corro más motivado si persigo a un corredor que sea mejor que yo, esta forma la utilizo también de entrenamiento, y es más, algunas veces que estoy entrenando con poca motivación siempre estoy deseando de que se me cruce un galgo para motivarme y así poder seguirlo para que mi entreno finalice con mejor calidad, esto lo suelo hacer siempre con gente que es de un nivel superior al mio, VUELVO A DECIR SIEMPRE Y CUANDO ESE CORREDOR ACEPTE EL RETO, si no, pues no se hace y punto.
    Alomejor va hacer verdad eso de que yo no seré un corredor de verdad, que soy gilipollas, y no amo este deporte, amigo Gonzalo, como ves en esta ocasión no estoy de acuerdo contigo.
    A la inversa también me gusta, me gusta que un corredor me persiga y haber si tiene cojones de seguirme, y cuando alguno ha aguantado mi ritmo y hemos finalizado el recorrido nos hemos felicitado y nos hemos dado la mano. No seamos tan radicales en los comentarios porfa, un saludo a todos.

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  6. Amigo Paco, en el comentario me refería no al que va detrás a rueda, que yo lo he hecho, sino al gracioso que va 3 kms hombro con hombro aumentes o bajes el ritmo indicándole que no estás cómodo con eso.

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  7. Y, como ultima anecdota a aportar al hilo de esta entrada de Pancho, recuerdo que este año en la maraton de gran canaria me acompaño una chica que no paraba de repetir que se iba a retirar. Cuando lo materializo me alegre, no me averguenza decirlo, pues me estaba poniendo a prueba con tanta negatividad. Gente al lado?...yo prefiero mi conocida soledad

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  8. Yo voy más con a opinión de Paco. Pero hay detalles: si se pega mucho, si es muy descarado acoplándose a tus ritmos, etc. Estas cosas solo me pasan en carreras y para mí, es precioso poder felicitar y dar la mano al que te ha acompañado durante uno o varios tramos. De todos modos a mí me adelanta hasta el "tato", así que no soy una opinión muy válida. ;)

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  9. Alguna vez me ha pasado y o que hago es saludar para ver sus intenciones. A veces sigo charlando con el colega y otras paso hasta que se aburre. Hay gente pa tó.

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  10. Estoy con Paco, aunque lo del amigo Pancho nunca me ha ocurrido en entrenos. En carreras como dice DelPilar cuando vas con un grupo haciendo la goma, pasas tu, se queda él detrás, y así varias veces, me gusta al entrar a meta saludar al compañero y felicitarle por su buena carrera/compañia.

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  11. Pancho veo que estas triunfando por el romano. Que ni haciendo cambios de ritmos se te despegan, jejeje. Ese tío te tiene cariño :)

    Sobre el ir a rebufo de alguien, pues puede ser entretenido ... pero creo que soy demasiado tímido para ponerme detrás de alguien a quien no conozco para entrenar a su ritmo.

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  12. Si que te pasan cosas jeje. La próxima vez sales con un globo o un cartel que ponga el ritmo al que vas a ir y a hacer grupo.

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  13. Estas seguro que no era el novio de Alaska para comprobar que hay un hispano que escucha la música de su amada ?

    salu2 desde matraquilandia.

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