miércoles, 30 de noviembre de 2011

XXXI Maratón de Valencia


Relato de una aventura con final feliz

Prólogo

Aterrizar en  casa de la familia 84 horas antes de una Maratón no es muy recomendable. Te colman de atenciones, te miman, te cuidan y te alimentan como a un rey: Comidas y cenas abundantes y exquisitas, productos frescos de la huerta, gastronomía valenciana de cinco tenedores. Uno intentaba contenerse, abstenerse de probar ciertos alimentos. Pero la carne del hombre es débil y si me ponen un arroz al horno con su carne, con su morcilla y con sus garbanzos, por mucho que uno sólo quiera probar el arroz acabas tocando el resto.

Muchas veces toca viajar cuando puedes y no cuando quieres, pero lo más recomendable sería haber viajado el mismo sábado y quedarse con la familia varios días tras la carrera para disfrutar de mimos infinitos y manjares a tutiplén.

El Miércoles por la noche ya estaba en Sagunto (25 kms al Norte de Valencia), aclimatándome, conociendo bonitos rincones de la ciudad, descansando todo lo que podía. Lo bueno de viajar con tanta antelación fue que durante un par de días casi me olvido que tenía una Maratón al caer, y como tampoco me metí en internet, me sentía muy relajado.

El Viernes por la noche me acerqué a recoger el dorsal a la Feria del Corredor, allí me encontré con mi buen amigo Manolo que también venía desde Gran Canaria a correr. La entrega de dorsal y bolsa fue bastante rápida y eficiente, aunque el contenido de la misma me pareció  algo justito: camiseta, gorra, braga, un gel, una barrita y muchísimos papeles que acabaron en la basura.


Tras un paseito por la Feria (con sus típicos puestos de tiendas de deporte, complementos, maratones del mundo,etc.......nada gratis que estamos en crisis) nos dimos una vuelta por la zona de Meta y la de Salida. No teníamos muy claro en que sentido del puente saldría la carrera, pero con la ayuda de un runner local, conseguimos averiguarlo. Foto de rigor, cena y cada uno a su refugio a descansar.


Capítulo I "Tiembla el puente"

Tras otro día con la familia,  ya con los nervios del día previo a la carrera, llega el esperadísimo 27 de Noviembre. Me despierto 20 minutos antes de que suene el despertador, he dormido poco (unas 5 horas) pero bien y me noto descansado. Mientras me voy poniendo la ropa de batalla noto que todo me queda más justo (me temo que he cogido algún kilo de más). Tengo clarísimo que no estoy en las condiciones idóneas, con lo que voy a ir a ritmo megatranquilo sin otro objetivo que terminar.


A las 8 de la mañana ya estoy en la zona de salida. Hace frío (sobre 11º), bastantes nubes y nada de viento. El clima ideal. 

Me encuentro con Manolo en el guardarropa y hacemos algo de tiempo charlando para no quitarnos el abrigo (somos canarios y esto del frío no nos va mucho). A las 8:30 nos preparamos, dejamos la mochila, echamos la meadita del miedo en unos concurridos arbustos y cada uno para su lugar en el puente de salida.

Todavía es pronto, quedan 20 minutos para salir y el puente aún no está a tope. Me doy cuenta que los cajones de salida son bastante imaginarios, pues realmente solo están separados los atletas de élite y los sub 3:30. Los demás cajones de salida están delimitados por banderas pero cada uno se coloca donde quiere sin ningún tipo de control.


Poco a poco el puente se abarrota. Me sitúo pegado a la barandilla de la izquierda porque me empieza a agobiar tanta multitud. Me relajo viendo como poco a poco van callendo prendas de ropa al vacío (un troglodita incluso lanza una botella medio llena que a punto está de dar a dos chicas que caminan tranquilamente muchos metros más abajo). Se acerca el momento, se respira la tensión en el ambiente. A 1 minuto de la salida me quito mi camiseta de Panchito y la dejo caer. Ya el sol calienta un poquillo y no la necesito. El puente tiembla, literalmente, bajo tanta multitud. Ya está aqui el momento que tanto he esperado: 3,2,1,0....Comienza la aventura. 

Capítulo II "La estampida de los ñus"


Comienza la carrera. Tardo solo minuto y medio en pasar bajo el arco y comienzo a correr, a mi alrededor todos salen como motos. Ese del círculo es muy probable que sea un servidor, a ritmo tranquilo, pegadito a un lado para no molestar. Voy casi al trote pasando olímpicamente de todo el mundo. Pasan los metros y el panorama no cambia, me siguen adelantando absolutamente todos los corredores a mi alrededor. Cuando llegamos a alguna curva aquello es una auténtica estampida de ñus, corredores corriendo como locos por todos lados, saltando bordillos, aceras, acortando camino por donde sea a ritmo brutal. Paso el primer kilómetro en 5:55 y  por ahí todo el mundo va a menos de 5 minutos el kilómetro. No sabía que en Valencia hubiera tantísimo galgo, porque a ese paso todo dios iba a acabar en menos de 3:30 y la mayoría en  menos de 3 horas.

Voy haciendo kilómetros, poco a poco el ambiente se empieza a relajar. Me siguen adelantando, pero ya a ritmos más normales. Sobre el tercer kilómetro me saluda Enrique, otro corredor de Las Palmas que ha venido para la carrera, y que estoy seguro que tarde o temprano también se enganchará al mundo bloguero (Según la organización, entre los 6700 inscritos habían 7 corredores procedentes de la Provincia de Las Palmas: Enrique, Manolo, yo mismo y cuatro runners más....Los 7 Magníficos). Nos damos ánimos mutuamente y tira pa´lante (ignoro su tiempo pero seguro que le fue bien).

Poco después alcanzo al práctico de 4:30 (Obviamente a esas alturas de carrera aún estaba mal situado), un tipo de lo más simpático que disfrazado de Groucho Marx amenizaba la carrera con contínuas bromas. Me da pena abandonarlo, pero sigo a mi ritmillo y lo dejo atrás. Poco más adelante va el de 4:15, que aunque no era Harpo ni Chico, también dejo atrás.

El ambiente por esa zona es una fiesta. Grupos de Rock tocando en directo, mucha gente animando, un grupo muy numeroso disfrazados de pitufos. Se me hace muy amena la zona que discurre cerca del Puerto y las playas de las Arenas y la Malvarrosa. Tres horas después, cuando volvamos por esa misma zona no sentiré lo mismo.

Capítulo III "Corriendo tan Pancho"


Llego al Km 5 en 29:45, en el avituallamiento bebo agua (lo único que habrá para la mayoría de los runners en los 8 avituallamientos de la carrera, la anunciada bebida isotónica parece que solo dió para los galgos y atletas de élite, a ver si bajan las inscripciones para los corredores populares que van a mi ritmo o más lento porque ya me estoy cansando que en una carrera sí y en otra también, los organizadores nos tomen el pelo anunciando a bombo y platillo cosas que solo huelen los primeros). 

Continuo a mi ritmo, poco a poco voy sintiendo una ligera pesadez estomacal, que afortunadamente en pocos kilómetros desaparece para no volver. El ambiente es extraordinario, los corredores se mofan del que se queda a un lado para hacer pipí, chistes por aquí y por allá, mucha conversación en italiano (eran casi 500).

Voy mirando los termómetros de las calles y cada vez que veo uno la temperatura sube un grado: 12, 13, 14, 15, 16....las nubes han desaparecido, a las doce hará calor.

Paso por el Km 10 en 59:05 y entramos en el centro de la ciudad. Edificios altos, calles estrechas, zonas de sombra. Los termómetros bajan. Me sigue adelantando bastante gente pero sigo a mi ritmo siempre por encima de 5:50. La zona está bastante concurrida pero a esas horas la gente anima poco (mucho abuelete que baja a comprar el periódico y con cara de enfado espera para poder cruzar la acera, uno no esperó mucho y cruzó un metro por delante mío por lo que casi me lo como). 

Música en directo, simpáticos zancudos, niños a los que chocar la mano, bonitos edificios. Los kilómetros comienzan a pasar volando y me tomo mi primer gel cuando llevo 1:15 corriendo tan pancho.

Capítulo IV "Carros de Fuego"

A partir del kilómetro 16 salimos del centro hacia la zona menos concurrida del circuito. Poquito a poco me voy encontrando más suelto, sin darme cuenta voy subiendo ligeramente el ritmo. En el Km 19 enfilamos una largísima recta, por donde haremos los siguientes 7 kilómetros.

Se nota que vamos por las afueras de la ciudad. Poco público y menos animación. Poco antes de pasar por la Media Maratón, comienzo a escuchar una melodía conocida. De forma muy acertada, la organización ha puesto unos altavoces por donde suena una y otra vez la melodía de Carros de Fuego. Por primera vez en la carrera me emociono y me doy cuenta que estoy dentro de un Maratón. Paso por la media en 2:03:30 y con el subidón acelero la marcha más de la cuenta. 

Un poco más adelante (sobre el km 23) hay un cambio de sentido y pasaremos de nuevo por la zona de la música de Vangelis, donde volveré a emocionarme y de nuevo acelerar la marcha. Ya los corredores cada vez hablan menos, pocas risas y mucha conversación del tipo "Tranquilo, tranquilo, sigue a este ritmo que ya habrá tiempo de darlo todo en los últimos 5 kilómetros". Me tomo mi segundo gel cuando llevo 2:15 corriendo.

Capítulo V "Una sorpresa desagradable"

Soy el rey del mundo, voy adelantando gente, estoy que me salgo.  Poco a poco me voy tranquilizando y relajo el ritmo de nuevo. Ahora voy cómodo sobre 5:40. Estoy a punto de llegar al máximo kilometraje que he corrido en mi vida (27 kms) y eso me hace darme cuenta que aun queda muchísimo. 

Salimos del eterno bulevar y paso a paso nos encaminamos de nuevo hacia el centro. Poco a poco va apareciendo más público y vuelve a haber más animación. De repente la carretera va cogiendo una cuesta abajo y veo ante mi un paso subterráneo. ¡¡¡Nos vamos a meter en un túnel!!!. ¿Por que nadie me dijo que la carrera se metía por un túnel?


Cuatro magníficos folletos de la organización venían en la bolsa del corredor, todo los detalles imaginables, fotografías planos....pero ninguna información acerca de un túnel, ¿Lo estaré soñando?. La bajadita del túnel es pronunciada y la hago lo más tranqui posible. Entramos en la oscuridad, no se ve el otro lado, coño no sólo hay un túnel si no que encima es bastante largo. Me acuerdo de Gonzalo y su famoso túnel en el Maratón de Liverpool. Este no es tan bestia pero el efecto sorpresa jode bastante. Por fín, veo la salida del túnel, una bonita cuesta para volver a ver la luz del día. Subo tranquilamente, pero la carretera no llanea del todo, pocos metros después veo lo que es......¡un segundo paso subterráneo!

Aquí tenemos el bonito gráfico de la altimetría del circuito del XXXI Maratón Divina Pastora de Valencia. ¿Ven por algún lado algún indicio de que sobre el Km 28 tienes dos pasos subterráneos con sus correspondientes bajadas y subidas?. Tampoco en el plano del circuito estaba la típica traza discontínua de cuando la carrera pasa bajo tierra.

En la segunda bajada ya voy totalmente indignado, no me corto un pelo y grito..."¿No era este el Maratón más plano del mundo mundial?"...los runners a mi alrededor no me hacen mucho caso, parece que los corredores locales ya sabían lo de los túneles porque uno que va junto a mi va hablando con su compañero y le avisa que tras la salida de este segundo túnel ya no hay más.

El segundo túnel es mucho más corto y en la subida me acuerdo de mis tiradas largas por Las Palmas, que siempre acabo por el Parque Romano tras subir una cuesta parecida desde el Muelle Deportivo. Normalmente acabo dichas tiradas con entre 1 y 3 vueltas al parque. Hoy por Valencia me quedan 14 vueltitas de nada.

Ya a estas alturas veo bastante gente caminando (sobretodo en la cuesta arriba de la salida de los túneles). Temo que estas subidas y bajadas me hayan castigado muscularmente por lo que me tomaré con tranquilidad los siguientes kilómetros.

Capítulo VI "Veo la meta ahí mismo pero todavía queda mucho"


Voy concentrado a tope, en los avituallamientos cojo 2 botellas, una para refrescarme por fuera y otra para beberla a pequeños sorbos. Puede que en este avituallamiento bebiera más de la cuenta por que me da un poco de flato. Trato de respirar profundamente y poco a poco va desapareciendo (aunque voy un par de kilómetros muy incómodo).

Cada cierto tiempo pasamos junto a bomberos que riegan con sus mangueras al que se lo pida. No pierdo la oportunidad y me doy una duchita siempre que los veo. Ya hace calor, el sol pega de lo lindo y la temperatura ya debe rondar los 20ºC.

Sobre el Km 32, me pongo a hacer cálculos absurdos, acerca del tiempo que haré en meta. "Mi niño que esto es una Maratón y precisamente en ese punto la estás comenzando". Pienso que si hago los kilómetros que faltan sobre 5:30 llego en 4 horas justas o incluso menos. "Eso está chupao, un rodaje de 10 kms en menos de 55 minutos, lo he hecho muchísimas veces"....menudo novato inconsciente.

A lo lejos se ve la zona de meta en la Ciudad de las Artes y las Ciencias, poco a poco nos vamos acercando, la tenemos ahí mismo, pero cuando estamos a menos de 1 kilómetro en línea recta, la carrera gira hacia la izquierda hacia la zona de las playas y el puerto.

Voy adelantando gente sin parar. En un momento dado me adelantan dos corredores por la derecha y en plan kamikaze me pego a ellos. "Van a un ritmo bueno, seguro que puedo seguirles y a su ritmo me planto en la Meta como un campeón".

Hago un kilómetro sobre 5:15 y de repente me noto muy cansado, las piernas me pesan y los cuadriceps los llevo más cargados que la guagua en hora punta. Trato de mantener el ritmo pero a duras penas me mantengo sobre 5:35.

Hay mucha gente, muchos llevan carteles con inscripciones del estilo "Fuck the wall", "Patea el Muro"...Pienso que aunque voy cansado ya no me lo voy a encontrar. Me tomo mi tercer y último gel cuando llevo 3:13 de carrera, a diferencia de los otros 2 que me tomé con tranquilidad y a sorbitos pequeños, este me lo tomo muy rápido y ni siquiera lo apuro al máximo.

Hago mi parcial más rápido entre el km 30 y el 35, he adelantado en ese tiempo a casi 200 corredores, pero ya voy muy justo. Me cuesta horrores seguir corriendo y las piernas pesan toneladas.

Enfilamos una larga recta a partir del Km 36 en la zona de la Playa de la Malvarrosa. Por ahí no hay ni una sombra y el ambiente es desolador. Muchos corredores caminando, otros parados, apoyados en el moviliario urbano tratando de aliviar sus calambres, alguno directamente sentado en la acera cabizbajo sin intención de continuar. Ya nadie habla solo se oyen respiraciones y gemidos.

Psicológicamente me empieza a costar seguir corriendo, veo que ya voy a ritmos sobre 5:50, pienso que no vale la pena seguir sufriendo, dudo si pararme a caminar un poco y finalmente poco después del Km 37 grito por lo bajini un "¡A tomar por culo!" y paro a caminar.

Capítulo VII "El Calvario"

Solo un segundo después de pararme a caminar me doy cuenta de que la he cagado. Iba muy justito pero estoy seguro que con un poco más de fuerza de voluntad y bajando un pelín el ritmo podría haber continuado corriendo. Me dejé llevar por el drama que veía a mi alrededor.

Tras caminar unos metros trato de arrancar de nuevo pero muscularmente voy muerto, trato de mantener un ritmo cochinero pero no puedo. Paro de nuevo y camino. Voy hundido mirando al suelo, derrotado y machacado. Me pongo como objetivo caminar solo 30 ó 40 segundos como máximo, tratar de correr 2 ó 3 minutos y volver a caminar. Como si fuera una especie de serie.

Arranco de nuevo, me cuesta un huevo. Veo que las camisetas que van a mi alrededor son casi siempre las mismas, gente que adelanto cuando troto y que me adelantan cuando camino, una y otra vez, una y otra vez.

Los kilómetros no pasan, solo levanto la cabeza para buscar el siguiente punto kilométrico que no llega nunca. Paso junto al grupo de Pitufos que tan bien se lo pasaban la primera vez que pasé por ahí, aún siguen animando aunque de forma más tímida (aquello casi parece un funeral).

Cada kilómetro se me hace más eterno que el anterior, trato de pensar que solo quedan 3 kilómetros, que no es nada pero me parece un mundo infinito. Troto otro poquito, me digo a mi mismo que hasta el avituallamiento del 40 y ahí hago otra paradita para beber tranquilamente.

El km 40 no llega nunca (a ver si va a ser verdad que la carrera estaba mal medida, pues según he leido en mucho blogs, las lecturas de los gps dieron entre 600 y 800 metros de más). Paro a caminar de nuevo 100 metros antes del avituallamiento. Cojo 2 botellas, una chica me da un vaso de papel y lo cojo pensando que es isotónica, pero la voluntaria me dice que es solo agua.

Vuelvo a ver al fondo la faraónica Ciudad de las Artes y las Ciencias, trato de correr un poco más, solo un poco más, pero no aguanto. La gente me anima, "Vamos Francisco que no queda nada", la próxima vez pongo Pancho en la inscripción porque nadie me llama Francisco. Voy totalmente derrotado al borde del llanto de puro sufrimiento. Arranco de nuevo y por un instante temo que me de un calambre en la pierna izquierda, paro de nuevo a caminar y afortunadamente el susto se queda ahí.

Rodeamos la zona de meta que está allá abajo en el cauce del río, me quedan menos de 2 kilómetros pero me sigue pareciendo un mundo. Hace tiempo que no miro el reloj, solo pienso en llegar. Arranco de nuevo a correr y ya por fín no necesitaré volver a caminar hasta la llegada.

Cruzamos un puente, donde debería estar el cartel del km 41 pero este parece que no está. La gente me grita que solo queda un kilómetro. Giramos a la izquierda y veo una pronunciada bajada, de repente veo a mi familia que me anima y me saca la magnífica foto al principio de esta entrada.

La bajada es un auténtico suplicio, duele absolutamente todo. Un corredor a mi lado va gritando "Ayyy...Ayyy....Ayyyy", mis cuádriceps están a punto de estallar, pero por fin la bajada termina y entramos en el cauce del río. Se acabaron las cuestas, se acabó el dolor, comienza la gloria.

Capítulo VIII "Renacimiento y gloria"


Cada metro por la zona adoquinada es mejor que el anterior, voy cansado sí pero las piernas ya no pesan. Pasamos por zonas estrechas bajo los gigantescos edificios, los ánimos del público retumban en las paredes y el sonido se engrandece. Los pelos de punta, la piel de gallina, la emoción es indescriptible. Las lágrimas de dolor ahora son de pura felicidad y orgullo.

El corredor que llevo delante se para a solo 300 metros de la meta con un calambre, el que llevo al lado respira ruidosamente como si se fuera a desplomar en cualquier momento. Pero yo ya voy bien, ya no corro, levito.

Ahí está la pasarela, punto kilométrico 42, quedan solo 200 metros. Acelero, casi tropiezo cuando subo a la tarima y enfilo la recta final. Puro extasis, emoción pura. Me quito la gorra, me coloco el pelo, voy en trance. Siento que voy completamente solo, le meto un mordisco a la visera de mi gorra en un momento de completa locura, me la vuelvo a colocar, levanto los brazos al cielo y cruzo la meta.






 Epílogo

Estoy totalmente agotado pero feliz, me encuentro a mi amigo Manolo que lleva una hora esperando por mi (el animalito hizo 3:08), le doy dos besos a la chica que me coloca la bonita medalla conmemorativa. Recojo mi botella de Powerade (coño pues al final resulta que aun había algo de isotónica para los pobres) y una bolsa de avituallamiento algo escasa (toalla, botellita de agua, naranjas, una manzana y una bolsita con 2 minipalmeritas).


Me tomo un par de cervecitas y tras intentar que me dieran un masaje (había cola y a la sombra me estaba congelando), decido sentarme tranquilamente al sol a disfrutar de mi hazaña. Manolo me deja un rato solo y me quedo ahí sentado reflexionando, asimilando lo que he logrado, en un momento de paz, tranquilidad y recogimiento.

Me da pena no haber conocido a Mabel y Javi, dos blogueros que hicieron magníficas carreras y que probablemente me adelantaron en esos primeros kilómetros de estampida de ñus. A Lynne, una chica de Dinamarca que vino a Valencia a mejorar en más de 10 minutos su marca personal, a Álvaro, un andaluz que debutó con 3:29 y a tantos y tantos blogueros. Espero tener la ocasión de saludaros en otra ocasión.

Muchas gracias a todos los que me habéis animado en estos meses, no sé si hubiera sido capaz de conseguir este reto sin tanto ánimo, consejos y sobretodo cariño.

Hasta aquí esta crónica (cortita que me ha quedado) del 31 Maratón de Valencia en 4:07...mi dorsal era el 3147...bonita casualidad.



Apéndice

XXXI Maratón Divina Pastora de Valencia

27 de Noviembre de 2011

Tiempo Oficial: 4:09:22
Tiempo Real: 4:07:50

Puesto General: 4521 de 5681 
Categoría Veterano Masculino A (M35): 1131 de 1316 

Parciales
Km 5: 29:45 (5:57 x km)
Km 10: 59:05 (Km5 - km10 29:20)  (5:52 x km)
Km 15: 1:28:28 (Km10 - Km 15 29:23) (5:52 x km)
Km 20: 1:57:18 (Km15 - Km20 28:50) (5:46 x km)
1/2 Mar 2:03:34
Km 25: 2:25:27 (Km20 - Km25 28:09) (5:38 x km)
Km 30: 2:53:43 (Km25 - Km30 28:16) (5:39 x km)
Km 35: 3:21:29 (Km30 - Km35 27:44) (5:33 x km)
Km 40: 3:53:12 (Km35 - Km40 31:43) (6:20 x km)
Mar      4:07:50                                         (6:40 x km)
2º 1/2 Mar 2:04:16


lunes, 28 de noviembre de 2011

Me uno al club de los Maratonianos


Este modesto runner bloguero, se enorgullece en informar ,que a partir de hoy 27 de Noviembre, ya soy oficialmente un maratoniano. Mi aventura en Valencia tuvo un poco de todo, pero ahora mismo solo recuerdo emocionado esos últimos metros absolutamente maravillosos. Hubo momentos buenos, malos y regulares, cometí errores imperdonables de novato y me choqué de cabeza contra el muro sobre el km 36 (todo eso quedará detallado en una futura crónica).  Todo lo que pasé en esas más de 4 horas mereció la pena por esos metros finales, esos pelos de punta  y una emoción que por mucho que escriba nunca podré describir

Es curioso como sentí que volaba sobre esa recta construida solo para mí (realmente tenía la sensación de llegar absolutamente solo) y sin embargo al ver el video veo que voy al trote rodeado de decenas de corredores.

Aquí está el enlace de mi llegada, se me ve a partir de que el cronómetro de meta marca 4:09, mi tiempo neto final fue 4:07:50...pero eso es lo de menos, lo importante es que ya soy un Maratoniano y poquísimas veces en mi vida he sentido lo que sentí y siento.

martes, 22 de noviembre de 2011

Preparando el equipaje


Ya es la hora, ya esta aquí mi primera Maratón. En cuestión de horas estaré camino del Aeropuerto rumbo a Valencia. Es el momento de ir preparando los bártulos runneriles (solo lo imprescindible): Zapatillas, camiseta, calcetines, malla corta, gorra, reloj, medias compresoras, vaselina, geles, cortavientos para antes y después de la carrera, camiseta vieja de manga larga calentita para no quedarme helado en la línea de salida y tirar en cualquier lado cuando haga falta, barrita energética por si me da hambre a última hora, bolsa de la Gran Canaria Maratón para dejar en la consigna con algo de ropa limpia, té coreano con ginseng y queque (bizcocho) de Decathlon para el desayuno, loción relajante muscular para después, estampita de la Virgen del Pino para que me proteja..............

Parece mentira lo rápido que han pasado estos últimos días. No me puedo creer que la Maratón, por fin haya llegado. Ha sido una suerte que cambiaran la fecha porque estos días por Valencia ha caído la del pulpo, esperemos que en una semana la cosa se vaya relajando (a día de hoy la AEMET predice para el domingo cielos parcialmente nubosos con poca probabilidad de lluvia, viento casi nulo con una temperatura mínima de 9ºC y una máxima de 18ºC). En los casi dos años que llevo corriendo, nunca lo he hecho a menos de 17º.

Finalmente el número de inscritos ha llegado a casi 7000 y yo seré el runner con el dorsal número 3147. A la carrera de 10 kms se han inscrito unos 5000 corredores, con lo que la mañana se presenta de lo más animada.
Vamos a ver como llegan las piernas a ese momento glorioso. Los días de Tapering han pasado volando y en esta recta final, saldré unos 45 minutos mañana temprano y, si mis compromisos familiares me lo permiten (hay una seria amenaza de que mis días de aclimatación a las tierras levantinas se conviertan en una continua Pasta Party a base de paellas y fideuas) remataré mis largos meses de entrenos con otros 25 minutos el sábado por la mañana para estirar las piernas .

Un fuerte abrazo a todos los que compartirán conmigo esos 42,195 kms: UNYKO, Mab, Lynne, Enrique.......Muchísima suerte a todos (Good Luck!)

jueves, 17 de noviembre de 2011

Cine para los días de Tapering

En los largos y aburridos días de Tapering, las horas son cada vez más largas, no apetece mucho salir a la calle por miedo a que cualquier imprevisto en forma de virus estropee tantas semanas de preparación. Estás en casa y enciendes ese trasto cada vez más inútil llamado televisión y pasas un buen rato cambiando de canal buscando algo interesante que distraiga un poco. Noticias apocalípticas por aquí, sucesos por allá, un documental  repetido por La 2, un partido superinteresante de tenis en TDP.....lo de siempre...vamos a ver una peli. Como me quedan 10 días para una Maratón me pongo a buscar pelis que vayan más o menos sobre el tema. Resulta sorprendente las pocas películas decentes que se han hecho sobre el Running en los últimos años, sobretodo si tenemos en cuenta que en Estados Unidos esto del correr lleva de moda más de 30 años.
Existen cientos de películas sobre boxeo (el deporte más y mejor explotado en el mundo del celuloide), beisbol, baloncesto, fútbol americano.....pero si te pones a buscar películas sobre runners el panorama es desolador, escaso y de dudosa calidad (mucho telefilm barato y poco más). A continuación una breve lista de Cine y Running.

RUN FAT BOY RUN (2007): Comedia sobre un hombre corriente y vago que decide preparar la Maratón de Londres con menos de dos meses de antelación sin ningún tipo de entrenamiento previo, para impresionar a su ex-mujer. 
La película encaja bastante bien en la filmografía de Simon Pegg. Una comedia de mucho mejor calidad que productos similares Made in USA, entretenida, con varios buenos golpes pero que cuando acaba te quedas con la sensación de que prometía más de lo que en realidad fue.
Te sientes totalmente identificado con el torpe protagonista en varias escenas, las pintas ridículas de la primera vez que sale a correr, las primeras rozaduras y ampollas, la primera vez que alguien te dice que tienes que ponerte vaselina....esas escenas te dibujan una sonrisa de complicidad en la cara porque a todos nos pasaron cosas parecidas cuando empezamos a correr.

RUNNING (1979): La película anterior es una especie de Remake de esta película canadiense protagonizada por un Michael Douglas en los primeros pasos de su carrera. La diferencia entre ambas es que lo que en una historia se cuenta en forma de comedia en esta otra se cuenta en forma de telefilm lacrimógeno. 
Hay que ser muy friky para estar 90 minutos delante del ordenador viendo la historia de este corredor de maratones que entrena mientras va al trabajo (vestido con traje) para los trials de las olimpiadas de 1976, olimpiadas para las que por supuesto se clasifica para regocijo de su emocionada ex-esposa y retoño (su gesta se ve recompensada con una 2ª oportunidad).
Especialmente cutres son las escenas de las carreras, pues el señor Douglas no estaba muy en forma que digamos, y verle encabezando todo unos Juegos Olímpicos con su tripita cervecera da bastante risa (aunque esta película no es una comedia).


MARATHON MAN (1976): Excelente thriller setentero, protagonizado por Dustin Hoffman y Laurence Olivier, que se incluye en todos los blogs y webs que he encontrado sobre Cine y Running.
Dustin es un corredor que está preparando la Maratón de Nueva York y que a través de su hermano se ve envuelto en una truculenta historia con criminales nazis. La película se podría haber llamado Tenista o Nadador  y no hubiera cambiado nada, pues la relación que tiene en la trama que el protagonista sea un maratoniano es nula.
Hay que decir que el señor Hoffman se preparaba sus papeles a conciencia: Si tenía que rodar una escena en la que no había dormido en toda la noche, se presentaba en el plató sin dormir en toda la noche y para rodar un par de escenas entrenando por Central Park se puso muy en forma y su aspecto físico daba el pego perfectamente como un corredor de Maratón de nivel alto.

CHARIOTS OF FIRE (1981): paaaaapuuuuuu paaaapuuuuuu paaaaappuuu paaaapuuu tanatantatantanta tantantatta tanatantatantanta tantantatta tarirotariro tarirotariro tarirotari tarirotariro tarirorori........................................
Inolvidable banda sonora de Vangelis para esta gran película sobre los velocistas Harold Abrahams y Eric Liddell.
Que levante la mano el que no haya puesto alguna vez la cancioncita en su ipod, mp3, mp4 o similar, y no haya sentido un subidón con la melodía.........Coño ahora que lo pienso yo nunca me la he puesto corriendo, ya estoy tardando en ponérmela para flipar un poco en mi próxima salida.
Una pena que no exista una peli parecida sobre alguna Maratón de la época de los primeros Juegos Olímpicos modernos, por ejemplo la de 1908 en Londres, con los famosísimos últimos metros del italiano Pietri.


WITHOUT LIMITS (1998): Película biográfica sobre Steve Prefontaine, carismático corredor estadounidense que llegó a tener todos los records nacionales entre 2000 y 10000 metros y que falleció en accidente de tráfico con 24 años, tres años después de ser 4º en los 5000 metros de los Juegos Olímpicos. Tom Cruise produce esta correcta película protagonizada por Billy Crudup como Prefontaine y Donald Sutherland como su entrenador y co-fundador de Nike, Bill Bowerman.
La historia se centra principalmente en los años universitarios de Prefontaine, donde rapidamente destaca dentro y fuera del tartán, y en su participación en Munich 72. 
El argumento es bastante entretenido, y aunque ensalza la figura de Pre muy por encima de sus rivales en Munich y de compañeros como Frank Shorter (campeón de Maratón en los mismos Juegos, con un rol muy secundario en la historia), es probablemente la mejor película sobre atletismo que se ha hecho en los últimos años.



lunes, 14 de noviembre de 2011

TAPERING

In the context of sportstapering refers to the practice of reducing exercise in the days just before an important competition.[1] Tapering is customary in many endurance sports, such as the marathonathletics and swimming. For many athletes, a significant period of tapering is essential for optimal performance. The tapering period frequently lasts as much as a week or more.

Así define la Wikipedia esto del Tapering, no sé por qué, pero a mi la palabra siempre me ha recordado a los famosos tuppers de la foto.

Me encuentro en pleno Tapering de cara a Valencia. Tras llegar a un tope de kilometraje semanal de 72. La semana pasada hice unos 57 en cuatro salidas (las dos primeras con mal feeling por la fatiga de la Media de Santa Cruz y las siguientes con magníficas sensaciones y con las piernas pidiéndome más distancia y más velocidad...me reprimí todo lo que pude). Esta semana haré unos 36 kms y ya, en la semana final, haré dos salidas (Lunes y Miércoles) y  puede que una tercera de menos de 30 minutos ya por tierras levantinas.

Se me va a hacer muy raro eso de salir solo tres días en la semana a correr (desde el mes de Julio que no corría tan poco). Pero bueno esperemos que esto de los tupers surta efecto y el 27 de Noviembre el cuerpo esté pletórico.

Cambiando de tema, siguen a muy buen ritmo las inscripciones para la Gran Canaria Maratón, Media Maratón y 10 kms. Parece que todo el follón que se armó en diferentes medios de comunicación, acerca de si se haría la prueba, ha producido un efecto llamada y con casi total seguridad se superarán las cifras de participantes en las tres carreras. El año pasado participaron poco más de 400 corredores en la prueba reina y unos 1100 en la media, y ya van por 263 inscritos en la Maratón y más de 700 en la media. Yo me volví a inscribir en la Media Maratón, y en la casilla donde tenías que poner la marca prevista puse 1:49, por supuesto que no pensaba superar de largo esa marca en Tenerife, con lo que tendré que fijarme un nuevo objetivo para Enero. Pero bueno  todavía queda muchísimo para eso, entre otras cosas mis primeros 42,195 kms.

PD: A ver quién es el primero que reconoce en el póster a un famoso bloguero

martes, 8 de noviembre de 2011

XXI Media Maratón de Santa Cruz de Tenerife



Ahí estoy, a la izquierda de la foto. Camiseta y gorra negra que solo uso cuando me pongo un dorsal, mejorando mi marca personal en más de 10 minutos. Esta es mi crónica de una carrera para recordar.

La carrera chicharrera, tiene fama en el mundo runner local de ser una carrera mal organizada, de circuito monótono y donde siempre hace calor. Pero una invitación de un buen amigo y unas ganas locas de colgarme un numerito en el pecho antes de mi primera Maratón, me hicieron decidirme a inscribirme. Volvió a hacer calor, el circuito, en efecto, era bastante monótono y la organización tuvo unos cuantos fallos de libro, pero en las calles santacruceras viví mis mejores 107 minutos en el mundo del running.


Hago unos 3 kilómetros de calentamiento a ritmo muy suave. Uno más de lo que pensaba por la gracia de la organización de colocar solo 2 baños públicos en la zona de salida para los 800 corredores inscritos. Poco después de las 9 se da la salida , al principio trato de ceñirme al ritmo que tenía pensado, sobre 5:20 x km para hacer una marca en torno a 1:52/1:53. En los primeros metros tengo la sensación de ir a ritmo de tortuga, pero cuando pasamos por el cartel del km 1 veo que voy en 5:22, continúo más cómodo pues el grupo se va dispersando y sin darme cuenta voy subiendo la velocidad (km 2 en 5:04), me acojono, pienso que voy demasiado rápido y trato de aflojar. Paso por el 3 de nuevo en 5:22. Las piernas me piden marcha, decido darles lo que me piden. Hago un kilómetro muy fácil en 5:10, el siguiente en 5:05. Paso por el primer avituallamiento, me remojo tranquilamente por dentro y fuera (el calor empieza a apretar) y ya a partir de ahí fijo el cuentakilómetros en los 5' x km. Me noto descansado, fresco y lleno de energía, con la sensación de no ir nunca a tope.


Voy completando la primera vuelta al circuito, paso por el 10 en 51:24, me sigo notando bien, hago varios kilómetros clavados en 4:59. Remontando posiciones, adelantando a muchos que salieron a todo trapo y ahora van en plena pájara. Veo a varios corredores con calambres y la ambulancia pasa un par de veces con la sirena puesta (el calor aprieta cada vez más).  En el avituallamiento del 15 mediotropiezo con otro runner y se me rompe un poco el ritmo, esto coincide con la minicuesta del circuito, que en la 1ª vuelta ni noté. Aflojo un poco, cambio de sentido y en la bajadita recupero sensaciones, poco a poco me vuelvo a poner en 5 min/km. Las fuerzas comienzan a flojear al paso por contrameta, faltan unos 2,5 kms pero se me hace duro seguir (psicológicamente es terrorífico ver como junto a ti ya hay corredores acabando y te quedan casi 15 minutos de sufrimiento).


Voy calculando el tiempo que haré en meta. Me doy cuenta que aunque vaya a la pata coja voy a bajar de largo del 1:50. Paso por el 20 en 1:41:49 (segundos 10 kms en 50:25). Corriendo en negativo, como a mi me gusta.


Último giro, pienso que no vale la pena acelerar porque voy a hacer un "marcón" acabe como acabe (tampoco mis fuerzas dan para mucho más), pero cuando veo a lo lejos el reloj de meta marcando 1:46 y pico, esprinto los últimos 100 metros como un panoli. Piso la alfombra, paro mi reloj, veo 1:47:00 y flipo en colores.

Sudado y cansado busco alguien que me de agüita, pero cerca de la meta solo hay un puesto que da batidos a temperatura ambiente (osea muy muy calentitos) y nada de agua. Un voluntario me dice que debo devolver el chip pero tampoco me da agua. Poco después veo una largísima fila de corredores a pleno sol, esperando para recoger la bolsa del corredor y el avituallamiento.


Me lo tomo con filosofía y por fin, ante las quejas de la gente (entre ellas de mi acompañante y fotógrafa habitual que me salvó el culo a mi y unos cuantos runners más trayéndonos bebida...1000 GRACIAS), algunos voluntarios comienzan a repartir agua y pepsi light. 
Tras 25 minutos de cola, recojo mi camiseta, mi gorra y el tremendamente útil objeto decorativo conmemorativo de la carrera cortesía de la Consejería de Presidencia del Gobierno de Canarias (ya podrían haberse gastado el dinero de las 800 figuritas en comida o bebida isotónica, pues de lo primero solo encontré manzanas, peras y naranjas y de lo segundo, si hubo, se acabó mucho antes de que ni siquiera 50 corredores cruzaran la meta).

Pueden apreciar el objeto de dudoso gusto en la última foto, donde poso con mi gran amigo, grandísimo anfitrión y mega grandísimo corredor (hizo 1:27).....Otras 1000 GRACIAS.


Por cierto la cosa esa de cerámica azul, se me rompió accidentalmente segundos después, y la verdad es que pena lo que se dice pena no me dió mucha....¿no sería más práctico repartir la típica medallita?, que aparte de poder guardar en cualquier cajón, no asustaría a las visitas.

* Las tres primeras fotos de esta entrada son de Jesús Delgado, Dani Martín Marrero y Aarón López Pérez (Bichillorunner). Muchas gracias por ese trabajo que permite llevarnos magníficos recuerdos de las carreras.