miércoles, 10 de febrero de 2016

Historia de unas Playeras


La vida de unas playeras / zapatillas / tenis / bambas de Running es tremendamente desagradecida. Cuando naces tu piel es tersa, tus colores impolutos y tu olor sugerente... Alguien se enamora de ti, te adopta y chuliquea hasta el infinito... Pero poco a poco, a medida que tus blancos amarillean y tus olores confunden, dejan de sacarte fotos, y acaba llegando el día, en que dejas de ser La Favorita y te conviertes en la vieja menos deseada del harén.

Esta es la Historia de unas de mis Playeras de Running.


No me costaron nada, ya que las gané en un concurso de facebook, en el lejano mes de Noviembre del 2012

Las estrené en una carrera que terminaba en las desaparecidas pistas de atletismo de Nuestro Estadio de Gran Canaria. Mientras aún conservaban ese estimulante olor a plástico nuevo, se convirtieron en mis voladoras. Vivieron días de gloria en las dos carreras más rápidas de mi vida y, momentos menos memorables, en una de las Medias Maratones más penosas que recuerdo.

A pesar de que me sentía cómodo con ellas, el tejido a la altura de los dedos pequeños se fue deteriorando, dejando a la vista unos antiestéticos agujeros muy poco atractivos para una Reina del Postureo como yo. Por eso las jubilé con apenas 1100 Kms, no sin antes regalarles entrenos imposibles como un 12x1000 o un 3000+2000+1000+1000+2000+3000.

Cuando unas playeras dejan de servirte para correr, es obligatorio buscarle un Retiro Dorado. Puedes donarlas, regalarlas o reciclarlas para otras actividades distintas al Trote Cochinero. Mis viejas zapatillas fosforito, han ido a caminar por el campo, han trabajado en un huerto y hasta se han ido de Carnavales... En el epílogo de su vida, lo que antes volaba sobre el asfalto, ahora baila en charcos de cubatas, cerveza y otras cosillas... 

Denle amor, cariño y un último posado a sus arrugadas playeras de colores, es un consejo de Mi Prima Paqui... la de Iberia.

¡FELIZ CARNAVAL!

6 comentarios:

  1. jajaja.....me ha encantado. Me siento totalmente identificado, nunca sé deshacerme de mis zapatillas y acaban siendo reutilizadas para enfado de mi mujer y mi madre...jajaja.
    El mejor post del año.

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  2. Coño Pancho,¿cómo que apenas 1110 km?

    Yo con unos 800 ya las tengo que ir cambiando :S

    Larga vida a nuestras viejas zapatillas :)

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  3. Jeje, las mias tambien acaban trabajando en algun huerto, que desagradecidos somos y que final tan triste. Un saludico.

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  4. Desgraciadamente, algunas enseñan el dedito con muchos menos kilómetros que las tuyas y sin ser ganadas en concurso, pero eso si, pasan a formar parte de las dedicadas a otras labores.
    Geniales en Carnaval....je,je.Un abrazo

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